Lema

Un lugar para compartir las emociones del canto belliniano.

Vincenzo Bellini (1801-1835)

Vincenzo Bellini (1801-1835)
A te, o cara, amor talora mi guidò furtivo e in pianto ....

punto de partida

"Cuando sube el telón la imaginación vuela sobre las sonoridades que se elevan desde el foso místico de la orquesta y la tragedia de Norma o la locura de Elvira llenan de nostalgia nuestros corazones y nos trasladan a un mundo irreal en el que la palabra a través del canto, a pesar de la sinrazón que esto representa, será la única verdad".





jueves, 7 de abril de 2011

Acerca de la fidelidad, la amistad y los recuerdos de juventud

Hace unas semanas recibí un correo electrónico de mi amigo Diego Medina que me retrotrajo a un pasado muy lejano en el tiempo, pero que me condujo de inmediato a reecontrarme con sensaciones de ésas que habitan en un silencioso rincón de la memoria. Como cuento con su permiso para publicarlo, reproduzco a continuación su contenido.


Querido José Miguel. Me acordaba de tu pasión belliniana. Sabía que me habías escrito sobre ella... pero hacía mucho tiempo. Al principio, deseché buscar, pero me picó ver si era capaz de encontrar lo que buscaba y ¡lo logré! Aquí te pongo lo que me escribiste hace... ¡¡más de 34 años!!. Supongo que te gustará recordarlo:

[Madrid, 18-1-77]


¡Hola Diego! Para empezar te diré que tengo escrita otra carta para ti de ayer que hoy he olvidado echar al correo. La razón de escribir otra nueva es para contarte lo de hoy martes en televisión. Han retransmitido desde la "Scala" de Milán la "Norma" de Bellini. Hace pocos minutos que ha acabado y tengo necesidad de contarle a alguien la cosa tan hermosa que he experimentado. Ha cantado la "Caballé". En verdad ha habido momentos en que me he sentido fuera de mí. ¡Es tanta la ternura y emoción que contiene la partitura! En estos momentos es cuando la "vocación" te obliga y sale fuera de forma irrevocable. ¡Por nada del mundo cambiaría mañana mi clase de armonía! Lo que siento es que aún me falta tanto tiempo para poder "crear", aunque sea lo ya "creado". "Norma" ha sido siempre una de mis óperas favoritas, pero desde ahora lo será más. Espero poder llegar a incluirla en mi futuro repertorio. Lo que no llego a comprender es como pudo Bellini crear algo tan hermoso con solo 28 años. A esa edad Beethoven aún no había escrito nada importante, a Wagner aún le faltaban 10 años para escribir su primera ópera célebre y 25 para "Tristán". Chopin andaba en los primeros valses y Bellini murió con 31 años dejando aparte de "Norma" otras ¡7! óperas, de las cuales ¡5! son obras maestras. Yo me pregunto lo que hubiera pasado de morir con 60 años ¡La vida! El final de "Norma" no tiene par en la ópera italiana. Ni el más bello fragmento de Verdi llega a acercarse a esto. Ya la oirás. Yo la tengo ya hace varios años y por Caballé. Bueno, creo que con la exaltación que tengo me estoy pasando un poco. Pero te repito que no me cabe en la cabeza como un hombre joven de 28 años pudo escribir algo semejantemente maduro...


¿Qué te parece? Me parece emocionante tu fidelidad a Bellini.


Puedes estar seguro, amigo Diego, de que me parece emocionante a mí también. Es más, después de tantos años sigo pensando lo mismo respecto a esa ópera y su catártico final. Pero lo que más me conmueve es comprobar que después de tanto tiempo no sólo recordaras mi carta, sino que la conservaras y fueras capaz de encontrarla. Tu sentido de la amistad es un privilegio que disfrutamos los que tenemos el honor de contarnos entre tus amigos...... Seguiremos hablando al respecto en nuestro próximo encuentro para visitar la muralla Zirí de Granada.

En cuanto decidí incluir en el blog una entrada acerca de estos recuerdos juveniles, pues pensé que era la mejor manera de homenajear a mi querido amigo Diego, me puse a buscar en Internet el fragmento al que alude la carta. Necesitaba, a ser posible, que fuera de la propia función histórica que dio lugar al escrito y que no era otra que aquélla que conmemoraba el 25º aniversario de las primeras representaciones que de la ópera Norma había protagonizado Callas en en Teatro alla Scala en 1952. ¡Y lo encontré! Su calidad es muy deficiente, pues debe proceder de una vieja grabación en vídeo. ¡Pero la emoción y el sentimiento belliniano siguen vigentes en tan deteriorado registro!

De él quiero destacar un detalle que no recuerdo haber percibido en su momento y que se refiere al modo en que la cámara recoge el gesto del maestro Lamberti marcando apasionadamente el "rubato belliniano" que sustenta en una célebre progresión armónica los versos Ah! Tu perdoni!/Quel pianto il dice./Io più non chiedo./Io son felice./Ah! Più non chiedo, ah, no/Contenta il rogo io ascenderò! (¡Ah! Tu me perdonas/Tu llanto me lo dice./No pido nada más/Soy feliz./¡Ah! no pido más, no/¡Feliz asciendo a la hoguera!). Acerca de la trascendencia histórica de este fragmento operístico hablaremos en una entrada que ex profeso será publicada en breve. En la misma propondré para ilustrarlo un registro también histórico, pero procedente de una excelente toma cinematográfica protagonizada al igual que éste por Montserrat Caballé.

Para los que aún no conocéis bien la ópera Norma, os diré que  tras haber confesado su culpabilidad como sacerdotisa sacrílega, pues violó sus votos por amor a Pollione, Norma ha de ascender al fuego purificador de la hoguera. Pero en ese momento se da cuenta del abandono en que van a quedar sus hijos y ruega a su padre, el sacerdote Oroveso, el perdón y un gesto de piedad hacia los infelices. Él llora y accede. Norma y Pollione se dirigen triunfantes hacia la pira que los conducirá a la eternidad. 

Aclaraciones finales.
La carta redactada por mí en 1977 contiene varios errores que quiero corregir 34 años después de haberlos cometido y lo hago en la relación que expongo a continuación:
  • Cuando Bellini compuso Norma no tenía 28 años, sino que ya había cumplido los 30.
  • Compuso en total diez óperas, no ocho como se deduce de mis apreciaciones.
  • Falleció a los 33 años, no a los 31 como indico en la carta.
  • Pido disculpas a Chopin, pues a los 28 años ya había compuesto obras más interesantes que los "primeros valses" que menciono. Entre ellas figuran los dos conciertos para piano y orquesta y las dos series de estudios para piano (op. 10 y op. 25).

Gracias por vuestro seguimiento e interés hacia este blog. Espero que disfrutéis con el final de la ópera Norma.

http://www.youtube.com/watch?v=dtFxQ0iz4Yk&feature=related


OROVESO E CORO
Norma! Deh! Norma, scolpati!
Taci? Ne ascolti appena?

NORMA
Cielo! E i miei figli?

POLLIONE
Ah! Miseri! Oh pena!

NORMA
I nostri figli?

POLLIONE
Oh pena!

OROVESO E CORO
Norma sei rea? Parla!

NORMA
Sì, oltre umana idea.

OROVESO E CORO
Empia!

NORMA
Tu m'odi.

OROVESO
Scostati.

NORMA
Deh! Deh! M'odi!

OROVESO
Oh, mio dolor!

NORMA
Son madre

OROVESO
Madre!

NORMA
Acquietati.
Clotilde ha i figli miei.
Tu li raccogli, e ai barbari
Gl'invola insiem con lei.

OROVESO
No! Giammai! Va. Lasciami.

NORMA
Ah! Padre! Ah! Padre!
Un prego ancor.

POLLIONE ED OROVESO
Oh, mio dolor!

NORMA
Deh! Non volerli vittime
Del mio fatale errore!
Deh! Non troncar sul fiore
Quell'innocente età!
Pensa che son tuo sangue,
Abbi di lor pietade!
Ah! Padre, abbi di lor pietà!

POLLIONE
Commosso è già.

NORMA
Padre, tu piangi?
Piangi e perdona!
Ah! Tu perdoni!
Quel pianto il dice.
Io più non chiedo. Io son felice.
Ah! Più non chiedo, ah, no
Contenta il rogo io ascenderò!

POLLIONE
Oh ciel! Oh ciel! Ah, sì, oh ciel!
Ah, più non chiedo!
Contento il rogo io ascenderò!

OROVESO
Oppresso è il core.
Ha vinto amor, oh ciel!
Ah, sì! Oh, duol! Oh, duol!
Figlia! Ah!
Consolarm'io mai, ah, non potrò!

POLLIONE
Più non chiedo, oh ciel!
Fia ver? Ah! Sì
Ah, sì. Oh ciel! ecc.

NORMA
Padre, ah, padre!
Tu mel prometti?
Ah! Tu perdoni!
Quel pianto il dice, ecc.

OROVESO
Ah! Cessa, infelice!
Io tel prometto, ah, sì!
Ah sì! Oh, duol! Oh, duol!
Figlia! Ah!
Consolarm'io mai, ah, non potrò!

OROVESO
Va, infelice!

NORMA
Padre, addio!

POLLIONE
Il tuo rogo, o Norma, è il mio!
Là più santo
Incomincia eterno amor!

NORMA
Padre Addio!

OROVESO Y CORO
¡Norma! ¡Oh! Norma, justifícate.
¿Callas? ¿Acaso no escuchas?

NORMA
¡Cielos! ¿Y mis hijos?

POLLIONE
¡Ay! ¡Desdichados! ¡Oh, dolor!

NORMA
¿Y nuestros hijos?

POLLIONE
¡Oh, dolor!

OROVESO Y CORO
¿Norma, eres culpable? ¡Habla!

NORMA
Sí, más allá de todo lo imaginable.

OROVESO Y CORO
¡Impía!

NORMA
¡Escúchame!

OROVESO
¡Aparta!

NORMA
¡Por piedad! ¡Escúchame!

OROVESO
¡Oh! ¡Dolor!

NORMA
Soy madre.

OROVESO
¡Madre!

NORMA
Cálmate.
Clotilde tiene a mis hijos.
Acógelos contigo
Y protégelos de los bárbaros.

OROVESO
¡No, jamás! ¡Aparta, déjame!

NORMA
¡Oh, padre! ¡Oh, padre!
Un último ruego.

POLLIONE Y OROVESO
¡Oh, dolor!

NORMA
¡Ah! No los conviertas en víctimas
de mi error fatal.
¡Ah! no los trunques, en la flor
de su inocente edad.
Piensa que son tu sangre,
y ten piedad de ellos,
¡ah, padre, ten  de ellos piedad!

POLLIONE
Se siente ya conmovido.

NORMA
¿Lloras, padre?
Llora y perdona.
¡Ah! me perdonas.
Tu llanto me lo dice.
No te pido más. Soy feliz.
¡Ah! No te pido más, ah, no.
Contenta subo a la hoguera.

POLLIONE
¡Oh cielos! ¡Oh cielos! ¡Ah, sí, cielos!
¡Ah, no pido más!
Contento subiré a la hoguera.

OROVESO
Siento el corazón oprimido.
¡Ha vencido el amor, oh cielos
¡Ah! sí. ¡Oh, dolor! ¡Oh, dolor!
¡Hija! ¡Ah!
Jamás podré, ¡ay!, consolarme.

POLLIONE
¡No pido más, oh cielos!
¿Puede ser cierto? ¡Ah, sí!
¡Ah!, sí. ¡Oh, cielos!, etc.

NORMA
¡Padre, ah, padre!
¿Me lo prometes?
¡Ah! ¡Me perdonas!
Estas lágrimas lo dicen, etc.

OROVESO
¡Ah! Cesa infeliz.
Te lo prometo, ¡ah! Sí.
¡Ah! sí. ¡Oh dolor! ¡Oh dolor!
¡Hija! ¡Ah!
¡No podré jamás consolarme!

OROVESO
¡Ve, infeliz!

NORMA
¡Padre, adiós!

POLLIONE
Tu hoguera, Norma, es la mía;
¡Más santo
Nace en ella el amor eterno!

NORMA
¡Padre, adiós!


5 comentarios:

Manuel dijo...

La Caballé está impresionante. Y mira que nunca me ha fascinado su voz.
Qué bonito es regresar al pasado y ver que somos tan parecidos, pero con más experiencia.

José Miguel Moreno Sabio dijo...

Manuel, pues en el otro registro que indico y que oiremos próximamente, Caballé está aún mejor. Es más antiguo y la voz al estar más ligera y mejor colocada sonaba más homogénea y contundente. En todo caso la morbidez de su timbre siempre la hizo muy apropiada para el belcanto.
Respecto a lo del pasado, únicamente decirte que estoy totalmente de acuerdo con tu apreciación.

nietchess@gmail.com dijo...

Querido José Miguel, gracias a ti, entonces igual que ahora, pude apreciar mucho mejor un mundo que siempre me pareció fascinante. ¡Cómo olvidarlo! Conservo también todos tus comentarios sobre el universo de la tetralogía de Wagner. Gracias a tu esfuerzo y generosidad me hiciste cercanos aspectos de la ópera o de la música en general que mi falta de formación los hubiera perdido en otro caso. Disfruté aquello como ahora tus entradas en este blog. Yo soy el agradecido

José Miguel Moreno Sabio dijo...

Amigo Diego, pues aunque estemos en un blog belliniano, en la próxima entrada, por motivos más que justificados, corresponde hablar de Wagner. Y no solamente de él, sino del otro gran operista decimonónico, aquél que se pasó la vida entre Otellos, Gildas, Manricos y Violetas .....

Un abrazo y hasta muy pronto en Granada.

Äriastóteles Platónico dijo...

Genial post. Las viejas cartas me conmueven.

Un abrazo