Lema

Un lugar para compartir las emociones del canto belliniano.

Vincenzo Bellini (1801-1835)

Vincenzo Bellini (1801-1835)
A te, o cara, amor talora mi guidò furtivo e in pianto ....

punto de partida

"Cuando sube el telón la imaginación vuela sobre las sonoridades que se elevan desde el foso místico de la orquesta y la tragedia de Norma o la locura de Elvira llenan de nostalgia nuestros corazones y nos trasladan a un mundo irreal en el que la palabra a través del canto, a pesar de la sinrazón que esto representa, será la única verdad".





domingo, 20 de febrero de 2011

A te, o cara

Aunque son las heroínas las que centran la atención en las óperas de Bellini en I puritani (1835), última ópera de nuestro compositor, encontramos una de las arias de tenor más hermosas escritas en toda la historia del belcanto. Está destinada a la presentación de Lord Arturo Talbot, de aquí su denominación de cavatina, y tanto su traza melódica como su tesitura están influenciadas por las facultades del cantante que estrenó el papel. Bellini escribió la parte de Arturo para el prototenor romántico por excelencia, G. B. Rubini, y desarrolló para él una línea melódica pobre en abbellimenti, prácticamente se trata de un canto silábico, pero de muy amplia factura y aprovechando toda la tesitura del tenor lombardo.



G. B. Rubini (1794-1854)


El registro de Rubini supuso una auténtica revolución en su época e hizo del tenor la voz preferida por los públicos, incluso llegando a hacer palidecer en muchas ocasiones a la prima donna de turno. La voz de Rubini, débil en el grave, brillaba en todo el registro central y agudo, pero al llegar al Si3, sonido en el que los demás tenores daban por finalizada su tesitura, él añadía una quinta más. De este modo su voz se elevaba hasta el Fa4. Esta batería de sobreagudos no la obtenía a partir de sonidos apoyados, sino con voz de falsete reforzado (falsettone). Este registro sobreagudo lo supo aprovechar Bellini sobradamente en I puritani y muy especialmente en el aria que aquí nos ocupa, aunque para encontrar el célebre Fa4  hemos de esperar al final de la obra. De este pasaje tan curioso trataremos en otra ocasión. 

A te, o cara es un aria concertada en la que junto a Arturo participan Elvira (soprano), Giorgio (barítono), Valton (bajo) y el coro. La pieza está escrita en dos secciones (AB-A'B). A', variación de A, exige al tenor una amplia anchura de frase, ya de por sí ampulosa en la primera sección, pero además deberá abordar el Do#4 en el verso se rammento il mio tormento. En todo caso el desborde melódico, sometido a ese rubato que tanto influyó en el fraseo chopiniano, es lo que prende en el oyente y convierte a esta escena en un momento a la vez candoroso y mágico.

Actualmente el intérprete ideal para el rol de Arturo es, a mi juicio, el tenor Juan Diego Flórez, continuador de la admirable saga de tenores lírico-ligeros peruanos iniciada en los años cincuenta del pasado siglo por el insigne Luigi Alva y continuada posteriormente por Ernesto Palacio. Tal vez en algún momento de su interpretación se eche en falta una voz con más cuerpo y, por otra parte, sus características condicionen en demasía el tipo de soprano que encarne el papel de Elvira, que ha de ser en todo caso de medios lírico-ligeros semejantes a los suyos y alejada por tanto de los de la soprano dramática con coloratura, tipo Malibrán, para la que Bellini compuso la parte de Elvira. Sin embargo, dada la carencia de este tipo de voces en la actualidad, la belleza y perfección de la línea de canto de Flórez compensan cualquier deficiencia.



Los versos que el conde Carlo Pepoli escribió para la presentación de Lord Arturo Tabot dicen lo siguiente:

A te, o cara, amor talora
Mi guidò furtivo e in pianto;
Or mi guida a te d’accanto
fra la gioia e l’esultar.

Al brillar di sì bell’ora,
Se rammento il mio tormento
Si raddoppia il mio contento,
M’è più caro il palpitar.

(A ti, querida, el amor anteriormente
Me guió furtivo y triste.
Hoy me trae junto a ti
Exultante de alegría.

Al brillar la dulce hora de este día,
Si recuerdo mi tormento
Se redobla mi contento,
Me es más preciada la vida.)


Espero que los que ya sois amantes de la ópera de Bellini hayáis encontrado algo de vuestro interés en esta entrada y me sentiría muy satisfecho si a los que lo conocéis poco os hubiera creado una mínima inquietud que os conduzca a visitar este blog con cierta frecuencia.

8 comentarios:

Manuel dijo...

Belliniano a más no poder. La verdad es que este hombre era un saco de melodías. Lástima que no desarrollara la orquesta un poco más.
Flórez tiene unos agudos estupendos, aunque echo de menos algo más en el registro medio. En todo caso, creo que es único en este repertorio y además es uno de los pocos cantantes actuales que cuida qué es lo que tiene que cantar cada momento. Me temo que se están destrozando carreras (tipo Villazón) por el "todo vale por la pasta" de los divos actuales.
¿Os habéis dado cuenta de la escenografía? Totalmente tradicional... me gusta, pero tiene un estatismo un poco cargante.

José Miguel Moreno Sabio dijo...

Bienvenido a este espacio "belliniano", Manuel. Respecto a lo de Flórez estoy totalmente de acuerdo. Sobre la orquesta de Bellini habrá alguna entrada el respecto, el blog va a funcionar a través de etiquetas, y allí expondré mi visión del asunto. Las escenografías estáticas me parecen ideales para este tipo de obras, pues la música está concebida para que todo el personal esté estático y, en todo caso, el coro retrasado y los solistas lo más cerca posible de la boca del escenario. De este modo el conjunto suena equilibrado y cada plano sonoro ocupa su lugar. Así se representaban, no hay que ver más que dibujos de la época, y así es como suena correctamente. Este tipo de obras son fundamentalmente para oír, ya que en el belcanto la voz lo expresa todo. Lo demás, y muy especialmente el director de escena, cuanto más discreto sea más favorecida resultará la obra. Por supuesto, se trata simplemente mi opinión y como tal no va más allá que otra cualquiera.

Anónimo dijo...

Hola José Miguel, me ha encantado el aria que has comentado en tu blog, para los no "entendidos en la materia" como yo, está explicada de manera muy clara y se hace interesante el artículo. Precioso, muchas gracias, por compartir vuestra sabiduria con nosotros. Un saludo, Griselda.

Anónimo dijo...

Gracias José Miguel, como te decía en el Facebook seré una seguidora de tu blog. En alguna ocasión me gustará conocer tu opinión, sobre los directores de escena, que ahora abundan, y que obligan a tenores, coro y sobre todo a las sopranos a actuar como trapecistas, amazonas o cualquier invento que no tenga nada que ver con lo que el libretista pidió en su origen.
Gracias de nuevo, saludos. Magdalena

P.D. Donde dices "zaga de tenores..." es saga lo que crees haber escrito? Quizás esté yo equivocada, pero te lo indico por si acaso.

José Miguel Moreno Sabio dijo...

Magdalena, en su momento iré introduciendo entradas abordando distintos asuntos, siempre en el entorno de Bellini. En ellas habrá ocasión para comentar cosas respecto a los directores de escena y otros asuntos curiosos. En referencia a la "zaga", ¡tienes razón! Ya está corregido el error. Gracias.
Griselda, no hay peor enemigo de la ópera que los "entendidos". Son generalmente "listillos" que musical o vocalmente no saben escribir la o con un canuto. ¡No te acerques a ellos! La ópera se conoce asistiendo a representaciones, leyendo, hay mucha y muy buena literatura al respecto, y a través de grabaciones de audio o video. A partir de ahí, cada cual se crea sus propias referencias y esto es lo único válido.
Un saludo a ambas.

Anónimo dijo...

Maravilloso blog José Miguel y un lujo tus comentarios técnicos y musicales. Al margen de quién sea el intérprete, de si se trata de una grabación actual o histórica, la figura del maestro Bellini representa para mi el mayor exponente del bel canto, aquel que hace que a los que nos gusta la ópera (entendamos o no) la amemos con fervor desmesurado. Quizá me exceda o generalice demasiado, pero creo que Bellini es la expresión viva del sentimiento. Gracias por dedicarnos tu tiempo y regalar conocimiento y arte. Pedro Pablo Morante

Äriastóteles Platónico dijo...

Hola, José Miguel.

Tengo un carácter de tortuga que, poco a poco, me lleva hacia mis objetivos. Uno de esos objetivos es este blog.

En lo que respecta a A te, o cara, amor talora, me ha encantado la traducción que has colgado. ¿Quién la hizo?

También la voz de Juan Diego Flórez es digna de celebrase en la más delicada estética. Antes oí esta cavatina en la voz de Franco Corelli. Juan Diego es más exquisito, a mi parecer.

Salud e inquieta alegría.

José Miguel Moreno Sabio dijo...

Hola Enrique:

Me alegro de verte por este blog tan minoritario, pues el periodo de la historia de la ópera al que se refiere no está muy en boga hoy en día.

La traducción del poema es mía. Mi relación con el "italiano operístico" dura ya 30 años, los mismos que llevo con mi segunda especialidad didáctica, el repertorio vocal. Trato de ir al sentido del poema, pues entiendo que la poesía no se puede traducir si no es de esta manera. Espero que no moleste a ningún purista de la lengua italiana, pues no es mi intención sentar cátedra.

Lo de Florez me parece un milagro. Tiene una voz bellísima, cosa rara dada su condición de tenor ligero. Canta muy bien, cosa más rara aún entre los cantantes actuales. Por último, es tan inteligente que ha sabido zafarse de la voracidad de los empresarios que destrozan voces bellísimas a fuerza de hacer cantar un repertorio inadecuado. ¿Caben más cualidades? Creo que no.

He leído la última entrada de tu blog y espero releerla tranquilamente para mandarte algún comentario. Enhorabuena porque es una joya.

Un saludo desde España.